La ilusión de cada año fruto de mis tres parejas reproductoras y como siempre a esperar para que se aquerencien al palomar, cosa por cierto muy difícil en el barrio debido a la cantidad de palomares que hay en tan poco espacio.

Son salvando las distancias como los niños que reflejan en su mirada la inocencia y también como no la alegría que nos dan cada día observando su evolución, sus tratamientos preventivos y vacunas correspondientes mas una buena alimentación para que puedan gozar de buena salud.

Ya llegaran los tiempos difíciles para ellos a la hora de hacer la primera selección y esperar a los entrenamientos y esa etapa de competición tan difícil y exigente que es nuestro deporte de la colombofilia.

Queda claro que un buen pichón demuestra su valía como que también depende de la mano del colombófilo saber dosificar sus esfuerzos, para tener un adulto con futuro.

Creo que como a todos los que vivimos este hobby o deporte nos gusta la época de cría, la cual debemos controlar para no masificar nuestros palomares y restar atención a las palomas que están en competición este año, pero entiendo que cada cual hará en su palomar lo que considere oportuno según sus conocimientos y la ambición que tenga de luchar en el campeonato.

Saludos cordiales

Vicente Vega Santana

Gran Canaria